¿Vale la pena invertir en formación en el idioma inglés? En este artículo, exploraremos las razones por las que las empresas eligen recortar la formación en inglés para sus empleados y por qué podría ser beneficioso reconsiderar los objetivos estratégicos de su propia empresa.
¿Fuerza laboral vs empleado actual?
Ahora que el mercado laboral se ha globalizado, las empresas enfrentan el desafío de contratar al profesional adecuado con el conjunto de habilidades correcto para cada puesto anunciado. ¿Qué conjunto de habilidades hace que este candidato esté más calificado para el trabajo que el siguiente candidato? ¿Todo se reduce a habilidades relacionadas con el trabajo y las calificaciones apropiadas? ¿O las experiencias extracurriculares inclinan la balanza de un lado u otro?
¿Y dónde se convierte la capacidad de hablar un idioma extranjero con fluidez en el factor decisivo? En este artículo, aconsejaremos sobre cómo abordar e implementar de la mejor manera la formación en el idioma inglés y los beneficios de hacerlo para su empresa.
La mayoría de las empresas enfrentan estos desafíos contratando personal que hable inglés. Se encuentran en una situación difícil: o contratan a un profesional que habla bien inglés pero carece de las habilidades para el trabajo en sí, o contratan a la persona con el mejor conjunto de habilidades y la inscriben en cursos de formación en inglés.

Cuando la economía está débil, la mayoría de las empresas consideran la formación en idiomas un lujo: es un gasto que se puede recortar, por lo que trabajan para eliminarlo de su presupuesto. A corto plazo, esto puede parecer la acción más adecuada. Los negocios están lentos, entonces ¿cuándo es mejor reestructurar, mantener el núcleo altamente capacitado y deshacerse de lo superfluo?
Con el dinero que ahorre en nómina, puede invertir en desarrollar al equipo que permanece según los requisitos estratégicos de la empresa. Solo se puede esperar que esto sea la clave para su éxito colectivo.
Consejos básicos para la formación corporativa en inglés:
Hay numerosas razones por las que las empresas eligen recortar la formación en idiomas, sin embargo, al hacerlo entran en un círculo vicioso que sería aconsejable evitar. Una empresa debería poder cuantificar lo siguiente:
1) Identificar qué profesional necesita formación en idiomas, por qué la necesita y cómo debe llevarse a cabo. Tenga en cuenta que la formación en idiomas debe ser una decisión estratégica.
2) Hay muy pocos proveedores de cursos de idiomas que adopten una visión estratégica de manera consultiva y que respeten el análisis de necesidades del cliente. No es de extrañar que los pocos que existen cobren tarifas muy altas.
3) En ausencia de conocimientos estratégicos, las empresas contratan escuelas comunes para llevar a cabo su formación en idiomas. No se realiza ningún análisis de necesidades, no hay una evaluación estratégica del nivel de los estudiantes, ni tienen una idea exacta de cuánto tiempo y dinero se invertirá en la formación y por cuánto tiempo. El resultado será un programa de formación interminable, también conocido como un pozo sin fondo de dinero.
4) Debe mantener la vista en su Retorno de Inversión (RoI) desde el principio. Dado que los cursos comunes suelen ser poco atractivos, esto resulta en una falta general de motivación, baja asistencia/retención y el lento e inevitable avance hacia el final de la formación en idiomas.
¿Alguien quiere jugar una partida de ajedrez?

Los beneficios de la formación en el idioma inglés
Todo, al parecer, nos lleva a concluir que la formación en idiomas es un gasto extravagante que debe recortarse cuando la economía se vuelve adversa. Pero eso sería un error, ya que solo toma en cuenta una parte del panorama más amplio. Considere lo siguiente:
1) Primero, Recursos Humanos debe asumir la responsabilidad de la formación en idiomas. Debe verse como un aspecto importante y estratégico de la estrategia general de la empresa. El profesional de RR.HH. asignado para gestionar la formación en idiomas debe ser una persona con visión estratégica, capaz de desarrollar análisis generales y críticos de cualquier aspecto relacionado con el objetivo principal.
2) La formación en idiomas debe llevarse a cabo como un proyecto, no solo como un programa de beneficios.
3) Al crear un proyecto de formación en idiomas, se debe preparar adecuadamente una línea de tiempo. Cada parte del proyecto debe delegarse y asignarse al grupo adecuado de expertos.
4) Determine por qué es importante la formación en idiomas: ¿quién la necesita? ¿Para qué la necesitan? ¿Con qué frecuencia se usará?
5) Es esencial identificar a las personas dentro de su organización que estén en posición de responder de manera concluyente a las preguntas que surjan de la formación. Si es necesario, faculte al departamento de RR.HH. para hacerlo.
6) Contrate consultores que tengan experiencia en la aplicación de pruebas de nivel de idioma. En E2Language, por ejemplo, trabajamos con pruebas internacionales altamente creíbles como el TOEIC de ETS y el BULATS de la Universidad de Cambridge. Estas pruebas de estandarización permiten a la empresa ver objetivamente el nivel general de sus profesionales, determinar quién necesita formación en idiomas y por cuánto tiempo, lo que a su vez les permite establecer el presupuesto adecuado para el proyecto. La prueba determinará con precisión qué miembros del equipo ya no requieren formación en idiomas.
7) La empresa debe elegir un proveedor que pueda ofrecer la formación requerida dentro del presupuesto determinado. Este proveedor debe hacer más que el trabajo de una escuela común: necesita realizar un análisis detallado de cada departamento que requiera formación en idiomas para personalizar el contenido del curso. Este proceso debe ser objetivo y eficiente, sin desperdiciar tiempo ni recursos de la empresa.
8) La empresa debe poder determinar la duración de cualquier curso de idiomas personalizado. Esto es básicamente una buena gestión, ya que el cliente debe tener el control de cuánto invierte y por cuánto tiempo.
9) Participar en un programa a medida significa que los estudiantes apreciarán la relevancia del contenido del curso. Además, también deberían poder notar mejoras incrementales en su nivel de inglés que ayudarán a mantenerlos altamente motivados.
10) Al tratar el aprendizaje de idiomas como un proyecto, la empresa podrá ver el Retorno de Inversión (RoI) en la formación en idiomas: una vez que los estudiantes hayan alcanzado sus objetivos, la formación puede concluirse.
Al final del día…
Sin duda, lo mejor es contratar una fuerza laboral altamente capacitada y luego invertir en capacitar a su talento de manera inteligente. No lo considere un gasto, sino una inversión crucial que, si se realiza correctamente con el socio/proveedor adecuado, enriquecerá su fuerza laboral.
¿Quiere saber más sobre cómo optimizar las soluciones corporativas de formación en inglés para su negocio? ¡No dude en ponerse en contacto!
Escrito por:
Ricardo Hilgenberg – Director Nacional, E2Language Brasil
Colin David – Director de Desarrollo Comercial, E2Language
